Amílcar Brusa

Biografia OpusVida por dina

Amílcar Brusa fue un adiestrador de boxeadores famoso en todo el mundo y tiene como su tarjeta de presentación haber llevado al campeonato del mundo a uno de los más grandes de todos los tiempos, el gran Carlos Monzón, el extinto titular medio, que se retiró como campeón del mundo.amilcar brusa

Amílcar Brusa nació en Colonia Silva, Provincia de Santa Fe, el 22 de octubre de 1922 y falleció el 27 de octubre de 2011 en la ciudad de Santa Fe.

Desde hace más de medio siglo, cuando representaba al Enmascarado Rojo en las épicas luchas sobre el cuadrilátero durante las inolvidables jornadas de “Titanes en el Ring” con la incomparable figura de Martín Karadagian, manteniendo en vilo a millones de niños y familiares junto a los aparatos de televisión en blanco y negro, pasando por los 14 campeones mundiales del deporte de los puños, Amílcar Oreste Brusa se erigió en un verdadero maestro en la enseñanza del arte del boxeo, sacando a jóvenes de los peligros de la calle y convirtiéndolos luego en verdaderos hombres.

Biografía de Amílcar Brusa

  1. La historia de Amílcar Brusa
  2. Los consejos de su padre
  3. Amílcar Brusa, el entrenador
  4. Su relación con Carlos Monzón
  5. La pelea Monzón -Benvenuti
  6. Galería de fotos de amilcar brusa
  7. "El hombre de los guantes", documental  de Patricio Agusti
  8. Muerte de Carlos Monzón
  9. Pesar por el alejamiento de sus seres queridos
  10. Video: Trailer del documental "El hombre de los guantes"
  11. Los 14 campeones de Amílcar Brusa
  12. Entrenador a los 88 años
  13. Fallecimiento
  14. Distinciones a Amílcar Brusa

La historia de Amílcar Brusa

Por aquellos tiempos, su geografía se resumía a unos treinta habitantes desparramados en diez casas alrededor de la estación de trenes de estilo inglés, calles de tierra seca y polvorienta, clima de siesta… Un paisaje que pareció contagiar al propio Amílcar. “Un día mi padre, Pedro, me dijo: ‘No te gusta estudiar, no te gusta laburar en el campo… ¿Qué vas a hacer? Si querés boxear, yo te apoyo’”, cuenta Brusa. Y se calzó los guantes, nomás. En apenas cinco peleas, dos años después, obtuvo su primer trofeo: un campeonato santafesino de novicios. Poco después, llegó el primer combate por los porotos de verdad: la final del torneo Guantes de Oro en la categoría Pesado. Perdió con Rafael Iglesias, casi un clásico de la época. “En el segundo round lo dejé arrodillado en la lona. Se levantó y, en el tercero, me pegó un golpe en el mate, cerca de la nuca. No me recuperé más: perdí por knock-out”. No se achicó, y fue por más. Y más fue, precisamente, lo que recibió en su pelea más importante, por las eliminatorias para los Juegos Olímpicos de 1948, que se hicieron en Londres. Enfrente, otra vez Iglesias. “Empatamos, pero se la dieron por puntos. Ese día me replanteé la carrera… Y adiós al boxeador”, recuerda.

El Grandote Brusa, durante su actividad boxística, militó en la categoría pesado, haciéndolo como aficionado cuando tenía entre 22 y 26 años de edad, realizando 30 encuentros.

Los consejos de su padre

En la adolescencia cuando Amílcar Brusa vivía con su familia, en la zona rural de Colonia Silva, en una región rica del norte santafesino, tenía poco apego a los libros y a pesar de su fortaleza física, no le agradaba la actividad agropecuaria, no quería laburar en el campo.

Entonces, don Pedro, su padre, un día lo llamó y en el curso de una conversación amena y positiva, intercambiando conceptos, lo sorprendió cuando le dijo: “Mirá, Amílcar: a vos no te gusta estudiar; me dijiste que tampoco quieres trabajar en el campo, porque te arruinas las manos en la actividad agropecuaria. Entonces te propongo algo; he observado que admiras a Luis Angel Firpo, si te gusta el boxeo, adelante, yo te banco”.

Amílcar Brusa, el entrenador

De los 14 campeones mundiales profesionales de boxeo dirigidos por Amílcar Oreste Brusa, cinco de ellos nacieron en suelo de la Argentina, seis en la tierra cafetera de Colombia y uno en El Salvador, República Dominicana y Venezuela, respectivamente.

Seis pugilistas dirigidos por el experimentado conductor obtuvieron la corona latinoamericana; un solo boxeador fue campeón sudamericano; otro del Mundo Hispano; siete profesionales ostentaron el título argentino y 14 en el campo aficionado.

Su relación con Carlos Monzón

A los 16 años, luego de ser, desde peón rural en una estancia, hasta vendedor de diarios, debuta el 7 de octubre de 1959 como boxeador amateur en el Club Cochabamba de Santa Fe.

Carlos necesitaba confiar en alguien y por eso en una de las primeras charlas le aclaró: “Mire, Brusa, a mí hace poco me robaron con un porcentaje. Yo sé que usted no roba. Por eso vengo a verlo”. ¿Me toma como pupilo?."

Cuando terminó de hablar, Carlos Monzón todavía tenía puestas unas botas de entrenamiento que había robado del Club Unión de Santa Fe. -“Si querés que te entrene, devolvé esas botas que no son tuyas. Hablemos en unos días y vemos qué pasa”, completó don Amílcar su primer diálogo con aquel púgil de apenas siete peleas. El resto se escribió en letras de oro: Monzón devolvió las botas, don Amílcar lo subió al cuadrilátero (tuvo cien peleas amateurs) y rápido descubrió su ADN: púgil veloz, con golpes prácticos, contundentes, “pero con el tanque de nafta en ‘empty’ después de tirar las primeras tres manos seguidas. "Juan Pablo Brusa, mi primo, que era bioquímico, le hizo un análisis. Allí descubrió que tenía apenas tres millones de glóbulos rojos. El Negrito era muy vivo, pero había que controlarle la energía para que no se muriera después de pegar dos veces. Le aplicamos un procedimiento ruso, a base de hierro, y lo fuimos llevando”.

Desde entonces se formó un verdadero trabajo entre ambos y en conjunto con profesionales de la talla de José Lemos, Adolfo Inocencio Robledo y Pedro Coria, también pupilos de Amílcar. La regla base consistió en incorporar conocimientos técnicos y sociales. Brusa hacía las veces de entrenador – amigo – padre.

Un triángulo que daría muchas satisfacciones. Una derecha terrible, frío, calculador, guapo, tenaz, contundente, feroz, eran algunas de sus virtudes con las cuales demolía rivales.

El 12 de Diciembre de 1962 venció por puntos, en 5 asaltos, a Bienvenido Cejas. Ahí culminó la etapa inicial de su carrera, porque ese fue su último combate como amateur. Antes de llegar al profesionalismo, Carlos Monzón tuvo cerca de cien peleas amateurs. Sólo cayó tres veces, justo cuando Brusa no estuvo en el rincón.

Entre 1963 y 1964 sufrió algunas derrotas producto de su inexperiencia y la calidad de sus rivales, pero a partir de 1965 su suerte y su pericia para este deporte dieron un vuelco y todas fueron victorias. El 1 de febrero de 1966 fue coronado campeón de peso mediano de su provincia, Santa Fe, y el 3 de septiembre del mismo año ganó su pelea contra Jorge Fernández, obteniendo el título de Campeón Argentino de Peso Mediano.

La pelea Monzón-Benvenuti

En 1969 obtuvo el campeonato Sudamericano de los Medianos que le abrió las puertas a disputar el cetro mundial que por entonces ostentaba el italiano Nino Benvenuti. La contienda se llevó a cabo en el Palazzo Dello Sport de Roma el 7 de noviembre de 1970. En ella Monzón noqueó al campeón en el duodécimo asalto, obteniendo la corona mundial de peso mediano de la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo. A partir de ese momento hizo 14 defensas de su título contra los grandes boxeadores de la época, ganándolas todas hasta su retiro en 1977.

En 1979 Monzón recibió una oferta de tres millones de dólares para salir del retiro y enfrentarse a Marvin Hagler, la nueva gran figura en los pesos medianos. Monzón tuvo la tentación de aceptarla y llamó a su mentor, "yo le contesté que en dos años sin pelear sus músculos estaban oxidados, pero que si necesitaba el dinero yo lo ayudaba", dijo Brusa, agregando, "Monzón fue a entrenar un día y enseguida me llamó que me olvidara de la pelea con Hagler porque le dolían hasta los pelos".

 

Con su primer campeón retirado, Amílcar Brusa recibió ofertas para dirigir a otros peleadores en Colombia, Venezuela y Estados Unidos. El "Ciudadano y Deportista Ilustre de Santa Fe", como fue declarado en el 2005 por la Cámara de Diputados de esa provincia argentina, aceptó el reto y comenzó a adiestrar a púgiles que en corto tiempo llegaron al estrellato.

De los 14 campeones mundiales profesionales de boxeo dirigidos por Amílcar Oreste Brusa, cinco de ellos nacieron en suelo de la Argentina, seis en la tierra cafetera de Colombia y uno en El Salvador, República Dominicana y Venezuela, respectivamente.

Seis pugilistas dirigidos por el experimentado conductor obtuvieron la corona latinoamericana; un solo boxeador fue campeón sudamericano; otro del Mundo Hispano; siete profesionales ostentaron el título argentino y 14 en el campo aficionado.

Amílcar Brusa recuerda en forma permanente que – “uno de mis grandes amigos que me dio esta disciplina ha sido José “Chepo’ Reynoso, un hombre demasiado grande y solidario”. Enfatiza con emoción que “cuando me tuve que ir del país, me abrió las puertas, el gimnasio y su corazón; no existen palabras para valorar a este verdadero luchador del boxeo internacional”.

-“El boxeo es mi pasión; quiero a esta actividad deportiva que ocupa un pedazo muy grande de mi vida. Esta disciplina es la única que puede ofrecer futuro a un chico humilde, pobre, sin estudios, que está fuera del sistema; tiene la posibilidad de aprender del mundo, de ganar plata, conocer la Argentina y otros países del universo, viajar en avión, cosas que otro trabajo no le puede ofrecer…”, afirmó el Viejo Maestro.

Galería de fotos de Amílcar Brusa

"El hombre de los guantes", documental de Patricio Agusti sobre Amílcar Brusa

“El hombre de los guantes” es la construcción de un retrato ético y estético en torno de la figura de Amílcar Brusa, un guerrero incansable que a los 88 años ya es una leyenda del box mundial.

Dirección y Guión: Patricio Agusti. País: Argentina (Santa Fe). Año: 2011. Dirección de Fotografía: Gonzalo Gatto. Montaje: Patricio Agusti. Musica original: Gustavo Cortés. Dirección de Sonido: Leandro Ronchi. Producción Ejecutiva: Mauricio F. Gómez y Betania Cappato. Se exhibe en el cine América hasta el lunes inclusive.

Con una puesta en escena muy cuidada y estética, “El hombre de los guantes” se acerca más a la prolijidad y el cálculo previo que permiten los géneros de ficción, antes que al caos inherente a los documentales que habitualmente se mueven en el caos de la pura realidad.

El protagonista está visto de cerca y desde adentro, registrando cómo vive, cómo trabaja, sufre o disfruta. En tanto documental, es admirable el trabajo de archivo fotográfico y televisivo, tanto como la manera de mejorarlo y presentarlo, incorporado a un montaje ágil y creativo, donde las entrevistas no aparecen como tales, sino disfrazadas, ocultas en una edición que las incorpora sin afectar el natural fluir de la narración.

El visionado total deja la sensación de haber repasado un pedazo de historia del país donde desfilan las figuras políticas de ese momento, desde Lanusse hasta Perón.

No se trata de un retrato parcializado y por lo tanto mentiroso, sino muy equilibrado entre las luces y sombras de sus protagonistas, también presentes en el tratamiento del color. “El hombre de los guantes” observa tanto los grandes momentos de gloria como los no gratos, no sólo de Amílcar Brusa sino de Monzón, el más famoso de sus discípulos. Lo hace en la constante alternancia de dos ritmos, dos tonos perfectamente acompañados por la memorable banda sonora. Así luego de momentos de gloria, se suceden la melancolía, la soledad o la tristeza como contracara. Los ascensos y descensos de ambos protagonistas centrales dibujan un contrapunto que siempre deja un saldo positivo.

Muerte de Carlos Monzón

El 8 de enero de 1995, Amílcar Brusa recibió la última mala noticia sobre Carlos Monzón. El gran campeón argentino había fallecido en un accidente automovilístico. "Fue un dolor muy grande y ahí vino la debacle", dijo Brusa. Ese día, el maestro estaba en Barranquilla, Colombia, y a través de la radio de Argentina pidió a todos respeto para su mejor alumno, "por favor, Monzón fue una gran estrella del deporte argentino, no hagan un circo de su fallecimiento, hagan un entierro con el respeto que se merece, como debe ser". Y así mismo ocurrió. Santa Fe realizó un sentido y gran homenaje para despedir a uno de sus hijos predilectos.

Pesar por el alejamiento de sus seres queridos

– "A mi lo que me mató mucho, me dolió mucho es haber perdido mucho de mi familia, dijo Amílcar Brusa. Tengo una linda familia con un hijo, dos hijas, siete nietos y una bisnieta", dijo Brusa llevando a flor de piel el desgarrador dolor que carga en su corazón a causa de los años que estuvo separado de su familia a través de su carrera en el pugilismo.

Video: Trailer del documental "El hombre de los guantes"

Los 14 campeones de Amílcar Brusa

De los 14 campeones mundiales profesionales de boxeo dirigidos por Amílcar Oreste Brusa, cinco de ellos nacieron en suelo de la Argentina, seis en la tierra cafetera de Colombia y uno en El Salvador, República Dominicana y Venezuela, respectivamente.

Seis pugilistas dirigidos por el experimentado conductor obtuvieron la corona latinoamericana; un solo boxeador fue campeón sudamericano; otro del Mundo Hispano; siete profesionales ostentaron el título argentino y 14 en el campo aficionado.

* Campeones mundiales: Carlos Monzón (Argentina), Mediano. Miguel Ángel “Lita” Cuello (Argentina), Mediopesado. Francisco Quiroz (República Dominicana), Minimosca. Miguel “Happy” Lora (Colombia), Gallo. Antonio Esparragoza (Venezuela), Pluma. Sugar “Baby” Rojas (Colombia), Supermosca. Tomás Molinares (Colombia), Welter. Luis “Chicanero” Mendoza (Colombia), Supergallo. Rafael Pineda (Colombia), Superliviano. Francisco Tejedor (Colombia), Mosca. Juan Domingo Córdova (Argentina), Minimosca. Jorge Rodrigo “La Hiena” Barrios (Argentina), Superpluma. Carlos “Famoso” Hernández (El Salvador), Superpluma. Carlos Manuel “Tata” Baldomir (Argentina), Welter.

* Campeón Mundo hispano: Ricardo Género.

* Campeones latinoamericanos: Luis Acosta. Carlos María (Manuel) del Valle Herrera. Jacinto Horacio Fernández. Luis “Chicanero” Mendoza. Hugo Pineda. Carlos “Famoso” Hernández.

* Campeón sudamericano: Carlos Monzón.

* Campeones argentinos: Carlos Monzón, Marcial Franco, Jacinto Horacio Fernández, Hugo Bidyerán, Héctor Sotelo, Francisco Mora y Diego Díaz Gallardo.

* Campeones amateurs: Rodolfo Ceccarossi, Luis Ibarra, Roberto López, José Bronzone, Adolfo Montenegro, Juan Domingo Roldán, Hugo Bidyerán, Oscar Florentín, Norberto Rufino Cabrera, Alberto Pacheco, Roberto Barrientos, Luis Acosta, Jacinto Horacio Fernández y Ceferino Morales.

Entrenador a los 88 años

Actualmente entrena a Alejandra “Locomotora” Oliveras (ex campeona mundial super gallo) que se presento el sábado 9 de abril de 2011, en el Estadio Cubierto Municipal ante a Pamela “Yarará” Benavídez en una pelea pautada a 6 rounds dentro de la categoría pluma.

A sus 88 años, Amílcar Brusa, el hacedor de 14 campeones mundiales, una leyenda viva del boxeo argentino estuvo en el rincón de Oliveras. Con la sabiduría que tiene los grandes, confesó como se hizo esta pelea, que piensa del boxeo femenino y su perspectiva sobre este combate:

“Fue muy hábil Arano, porque la llamó a la Locomotora e hizo la pelea y a mí no me gustó ni medio. Porque se acostumbra a llamar al entrenador, es lógico. Así uno discute forma, lugar precio. Yo esta pelea no la hubiera agarrado así, porque damos muchas ventajas. Ella fue campeón mundial en supergallo y ahora pelea en superliviano. Ella la quería y yo no pero tengo que contar con la buena voluntad del pupilo”.

“La mujer practica boxeo por la gimnasia formativa que tiene, en el boxeo uno tiene que tener, buena vista, buen, buen cuello, buenos hombros, buen abdomen, desplazamientos, tiene muchas variaciones. Acá tenés un ejercicio que le viene muy bien al cuerpo. Por eso han cambiado tanto las boxeadoras que es donde más se destaca la gimnasia”.

“Es dura para las dos ésta la pelea, yo tengo que ayudar a mi gente pero el que la eligió a mi pupila fue el promotor, yo no dudo de nada, ni jurado, ni nada y las cosas van a ser como deben ser. Voy a decir lo siguiente, la rival de mi pupila no va a ser mi enemiga, va a ser mi rival, nada más”.

Fallecimiento

Amílcar Brusa falleció el 27 de octubre de 2011. El hacedor de campeones de box se encontraba internado hace varios días en el Sanatorio Mayo de la ciudad de Santa Fe, donde ingresó por una afección respiratoria. Lamentablemente, con el correr de los días su situación empeoró. El final lo encontró rodeado de sus hijos. 

Distinciones a Amílcar Brusa

A raíz de un proyecto presentado por el Diputado Nacional Christian Gribaudo y aprobado por la Comisión de Deportes de la Cámara, se lo homenajeó “por su prestigio y trayectoria mundial en la condición de entrenador profesional de boxeo”.

El legendario técnico también fue distinguido por el Salón de la Fama del Boxeo Mundial (The World Boxing Hall of Fame), el cual tiene como objetivo reconocer y honrar a los grandes del boxeo profesional y a personas involucradas con la actividad, que se destacaron dentro y fuera del cuadrilátero, como a quienes contribuyeron a la historia del deporte.

Brusa, también ingresó en el Hall de la Fama del Boxeo Internacional (IBHF) ubicado en la ciudad de Canastota, estado de Nueva York, el 10 de junio de 2007.

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