Cixi (Tzu Hsi)

Biografia OpusVida por magui

Cixi (chino: Tz’u-hsi) fue emperatriz regente, o emperatriz viuda,  ejerció el poder efectivo sobre China desde el año 1861 hasta su muerte en 1908. (29 de noviembre de 1835 en Cantón – 15 de noviembre de 1908 en Pekín)

Su nombre de pila era Orquídea, pasando a ser llamada Yehonala (el nombre del clan manchú al que pertenecía) al ser nombrada concubina imperial y más tardíamente se le denominó Tzu Hsi /Cixi (Emperatriz del Palacio Occidental)

Poco se conoce de su infancia, a los 16 años se instaló en la Ciudad Prohibida, como integrante del harem de concubinas del emperador Hsien Feng. En 1856 dio a luz un varón, que años después sería el emperador Tung Chih.

Cuatro años más tarde, en 1861, el emperador Hsien Feng murió y Tzu Hsi madre de su único hijo varón, el emperador Tongzhi (同治), que asumiría el poder imperial al alcanzar la mayoría de edad en 1873, asumió el poder en nombre de su hijo como Emperatriz regente de la nación.

La Emperatriz Orquídea, como era conocida, dirigió con carácter enérgico y decidido, un país inmenso, sometido a graves presiones internacionales y a luchas internas por la corrupción y la inestabilidad. Muerto su hijo en 1875, nombró heredero a su sobrino Kuang-siu y siguió en el poder hasta 1889 cuando éste alcanzó la mayoría de edad, aunque se mantenía informada de los asuntos de Estado debido a que el emperador se caracterizó por ser un pusilánime con tendencia a la depresión incapaz de gobernar adecuadamente, siendo manejado por pensadores de segunda que estaban protegidos por Japón.

Su etapa en el poder coincidió con los años de declive de la dinastía Qing o manchú, la última dinastía imperial china.

Después de la derrota china en la Primera Guerra Sino-japonesa (1894-1895), al querer expulsar a los franceses y al haber perdido Hong Kong, tras la II Guerra del Opio contra los británicos (1856-1860), Kuang-siu llevó a cabo una serie de reformas en la enseñanza, la hacienda y el ejército, en el periodo que se conoció como la “reforma de los cien días”, guiado por ese grupúsculo de pensadores controlados por Japón. En respuesta a estas reformas, Cixi se alió con los poderes militares y con las fuerzas conservadoras para llevar a cabo un golpe de Estado y hacerse de nuevo con el poder. Tenía que reforzar la monarquía y volver a ser emperatriz, por lo cual revocó las reformas y encerró a su sobrino en 1898, en el Palacio Imperial, de donde no salió hasta su muerte, diez años después, según algunos envenenado por órdenes de la emperatriz.

Con todo, las investigaciones históricas más recientes sugieren que emperatriz nunca deseó mal a su sobrino, y que fue él el que se apoyó en la figura de su madre adoptiva para seguir adelante con su tarea.

Ejerció con mano firme y ambición los asuntos del Imperio chino, apoyó a las fuerzas que respaldaban la rebelión de los bóxers en 1900, una sublevación de carácter conservador y xenófobo, aunque nunca directamente, pues incluso protegió el barrio de las legaciones en Pekín cuando fue atacado por la secta. El problema radicaba en que la mayor parte de la corte manchú apoyaba o incluso formaba parte de los bóxers. Como represalia, las tropas de las potencias extranjeras con los ejércitos británicos y francés ocuparon Pekín, tras lo cual Cixi aceptó las condiciones de paz impuestas por las potencias extranjeras, aplicando muchas de las reformas institucionales por las que se había enfrentado a su sobrino el emperador. Aunque su poder efectivo se redujo considerablemente tras las derrotas militares frente a Japón y las potencias occidentales, mantendría el control del Imperio hasta su muerte.

Regresó en 1902, firmó la paz con los europeos y apoyó reformas constitucionales, entre ellas, abolir la práctica de desfigurar los pies a los niñas. Kuang-siu murió en 1908 y Tzu Hsi nombró a Pu Yi como nuevo emperador, con sólo tres años. Ella murió al día siguiente, en Pekín, después de haber gobernado durante 47 años: fue uno de los reinados más extensos de la historia china.

Muchos nobles chinos lucharon y dejaron sus vidas para salvar la nación, pero la Revolución de 1911 derrotó la Dinastía Qing y puso fin al régimen imperial. El último emperador Pu Yi abdicó en 1912.

Cixi ha sido un personaje maltratado por la historiografía occidental, a causa de la defensa férrea que hizo de la monarquía manchú mientras los occidentales y Japón querían tener mayor control sobre el emperador; y por la china, tanto nacionalista como comunista, en su línea de desprecio a todo el pasado imperial chino. En la actualidad, autores como Anchee Min intentan reivindicar su figura.

Paco de Lucia

Francisco Sánchez Gómez, de nombre artístico Paco de Lucía, (Algeciras (Cádiz), 21 de diciembre de 1947, Cancún (México), 26 de […]

Lermo Balbi

Lermo Balbi, fue un poeta, escritor y dramaturgo nacido en Rafaela, provincia de Santa Fe, donde también falleció. Bachiller, fue […]

Francisco Paco Urondo

Francisco Paco Urondo fue un poeta, periodista, académico y militante político.Dio su vida luchando por el ideal de una sociedad […]

Los Muppets

Los Muppets son un grupo de marionetas creados por Jim Henson en 1964. Este peculiar grupo de personajes fue protagonista […]