Federico Fellini

Biografia OpusVida por dina

Federico Fellini, fue un director de cine y guionista italiano. Su obra destaca también por la mezcla de lo fantasioso con la realidad subjetiva, lo que le llevó, en algunas ocasiones, a acercarse más al surealismo que al neorrealismo. Dentro de esta línea está “Ocho y medio” y “Amarcord”.

En la última etapa de su carrera Federico Fellini pecó de exceso de grandilocuencia, lo que le supuso ciertas dificultades a la hora de encontrar productores que se hicieran cargo de sus proyectos.Fue nominado tres veces al Oscar al mejor director por las películas “Fellini-Satyricon” en 1970, “8 ½ Federico Fellini” de 1963, “La dolce vita” de 1961 pero sólo consiguió una estatuilla honorífica en 1992, un año antes de su muerte. Sin embargo sus películas han tenido mayor suerte en la categoría de Mejor película extrajera, en las que se llevó el Oscar por “La Strada” en 1956, “Las noches de Cabiria” en 1957, “8 ½ Federico Fellini” en 1963 y “Amarcord” en 1974.

Contenido:

  1. Infancia y juventud
  2. Inicios profesionales
  3. Su comienzo como director
  4. Fellini internacional
  5. Galería de fotos de Federico Fellini
  6. Etapa de  madurez
  7. Filmografía
  8. Como director
  9. Como guionista

Infancia y juventud

Nació en Rimini en 1920. Hijo de Ida Barbani, ama de casa y Urbano Fellini, representante de comercio, tuvo una hermana y un hermano.  Fue educado en un colegio católico y manifestó desde niño un enorme interés por el circo que le llevó una vez dejar el hogar.

Su infancia, evocada posteriormente en películas como Ocho y medioAmarcord, en gran parte autobiográficas, transcurrió en su ciudad natal, Rímini, donde estudió en la escuela del asilo San Vincenzo. (Rímini, Italia, 1920-Roma, 1993). Sus primeras grandes aficiones, antes de descubrir su pasión por el cine, fueron el dibujo y la caricatura.  A los diecisiete años publicó en una revista sus primeras caricaturas, que representaban a los compañeros del campamento de verano de la organización juvenil del Partido Nacional Fascista al que había asistido en el verano de1936.

A partir del año siguiente colaboró en los semanarios La Domenica del Corriere y el político-satírico florentino 420, en los cuales publicó relatos, viñetas y dibujos, todo ello bajo el seudónimo de «Fellas». En 1939, junto con su madre y su hermana, se trasladó a Roma con la intención de cursar estudios de derecho y jurisprudencia en la Universidad de Roma, estudios que nunca terminó.

En Roma adquirió cierta notoriedad, sobre todo entre los lectores más jóvenes, gracias a las viñetas y los cuentos por entregas que publicó en la revista Marco Aurelio. Por aquellas fechas, además, conoció al cómico Aldo Fabrizi, con quien colaboró intensamente en los años siguientes como autor de gags para sus espectáculos de variedades.

Posteriormente, el joven Federico muestra un vivo interés por las películas de Chaplin y los cómics humorísticos estadounidenses, llegando a afirmar en 1966:

“Es evidente que la lectura intensa de esas historias, en una edad en que las reacciones emotivas son tan inmediatas y frecuentes, condicionó mi gusto por la aventura, lo fantástico, lo grotesco y lo cómico. En este sentido es posible encontrar una relación profunda entre mis obras y los comics norteamericanos. De sus estilizaciones caricaturescas, de sus paisajes, de los personajes siluetados contra el horizonte, me han quedado imágenes felizmente “chocantes”, imágenes que de vez en cuando vuelven a aflorar y cuyo recuerdo inconsciente ha condicionado el elemento figurativo y las tramas de mis películas.”

Inicios profesionales

Siendo aún estudiante en una academia de Rimini, el joven Federico envía algunos relatos y novelas a las revistas que Nerbini editaba en Florencia. Hacia 1937-38, con 17  o 18 años, Nerbini le contratará como corrector de las pruebas de imprenta de estas revistas, pasando el joven 7 u 8 meses en Florencia. También ejercerá de guionista de la serie Flash Gordon, con dibujos de George Toppi, cuando el  gobierno fascista prohibe la importación de cómics estadounidenses y los autores italianos han de continuarlas para no defraudar a sus lectores.

En 1940, tras un breve paso por la radio, hizo su primera incursión en el mundo del celuloide al participar, en calidad de guionista, en la película ¡El pirata soy yo!, dirigida por Mario Mattoli. Fue el primero de una larga lista de filmes en los cuales se ocupó de preparar el guión. En 1943 se casó con Giuletta Masina, una joven actriz de teatro. En marzo de 1945, el primer y único hijo del matrimonio murió a las dos semanas de nacer.

En sus inicios también escribió guiones para la radio y secuencias cómicas para actores conocidos como Aldo Fabrizi. Fellini también produjo varios dibujos (principalmente en lápiz sobre papel), a menudo retratos cómicos, siendo así como el joven Fellini conoció el cine: su primer éxito fue como dibujante publicitario para películas. Vanguardista durante el Fascismo, sus primeras obras fueron para la Alleanza Cinematográfica Italiana (ACI), una compañía productora de Vittorio Mussolini, hijo de Benito Mussolini, a través del cual conoció a Roberto Rossellini.

Su comienzo como director

En 1944, tras la caída del Fascismo en una Roma apenas liberada de las tropas armadas, abrió una tienda de retratos y caricaturas, The Funny Face Shop. El mismo año comenzó su contribución a la película más emblemática del cine italiano de posguerra: Roma Città Aperta (Roma ciudad abierta). Fellini también escribió guiones para otros directores reconocidos como Alberto Lattuada (Sin piedad, El molino del Po), Pietro Germi (En nombre de la ley, La ciudad se defiende) y Luigi Comencini.

Después de colaborar en los guiones de otros films de Rossellini: Paisá (Camarada, 1946) y L´amore (El amor, 1948); y debutar en la dirección junto a Alberto Lattuada con Luces de variedades en 1950, su primera película en solitario como realizador fue Lo sceicco bianco (El jeque blanco, 1951) protagonizada por el cómico Alberto Sordi y escrita por Michelangelo Antonioni y Ennio Flaiano. Durante el rodaje de esta comedia entre satírica y burlesca con ecos del omnipresente neorrealismo de la época, Fellini conoció a Nino Rota, el músico que lo seguiría por el resto de su carrera.

En 1952 ganó su primer premio: un León de Plata por Los inútiles en la Mostra de Venecia. En 1954, y en aquel mismo certamen, ganó un León de Plata por su siguiente película, La strada, su primer filme de resonancia internacional y que le reportaría, así mismo, su primer Oscar; protagonizada por su esposa, esta realización inicia la transición del director desde el neorrealismo hacia un cine más personal, de marcado tono autobiográfico y repleto de elementos fantásticos.

Sus siguientes películas recibieron toda clase de premios internacionales, como la Palma de Oro en el Festival de Cannes por La dolce vita, con la cual obtuvo un importante éxito comercial y supuso el inicio de su colaboración con el actor Marcello Mastroianni, que se convertiría en habitual a partir de entonces. Ocho y medio (1963) marca claramente el comienzo de la segunda etapa del cine felliniano, de exuberante fantasía y barroquismo y con un humor de rasgos surrealistas.

Giulietta de los espíritus (1965) originó cierta polémica, que se repetiría en otras películas, por el impúdico erotismo que la atraviesa y por la ironía con que se trata a sí mismo y a la sociedad italiana, especialmente la Iglesia. Películas como RomaY la nave va marcan la posterior producción de este cineasta, dueño de un universo muy personal y de un estilo extremadamente libre.

Fellini internacional

La actriz Giulietta Masina con quien Fellini se había casado en 1943, y a la que conoció en 1942 que por entonces era una joven actriz de teatro de prosa que formaba parte de una compañía de teatro cómico-musical, se convirtió en su musa absoluta y en el personaje físico y sobre todo emocional que fascinó al público de medio mundo en títulos dorados del cine italiano como Almas sin conciencia, Las Noches de Cabiria, La Strada, Giulietta de los espíritus o Ginger y Fred.

Otro actor que aparece constantemente en sus filmes es Marcello Mastroianni, quien estudiaba el arte de la actuación en la misma escuela que Massina, y que fue gran amigo del director. De hecho, Mastroianni aparece en algunas de sus películas más importantes, siempre interpretando el papel principal (entre ellas La Dolce Vita y Ocho y medio). Fellini trabajó también con actores como Anita Ekberg, a quien lanzó a la fama, Sandra Milo, los ya citados Sordi y Fabrizi, Anouk Aimée, Claudia Cardinale, Richard Basehart, Sylva Koscina, Freddie Jones o Roberto Benigni.

Los guionistas con los que siempre trabajó (Bernardo Zapponni por ejemplo), lograron encontrar el modo de aunar diálogos y estructuras a la plasticidad, expresividad y enorme personalidad cinematográfica de Fellini (presente en la narrativa, encuadres, temáticas sobre lo onírico, el patetismo, la crueldad, la felicidad, la desolación, lo diferente, lo extravagante, la provocación, el humor, la farándula, lo mediterráneo…), y todo ello llega a desbordar rabiosamente la gran mayoría de sus películas.

Etapa de  madurez

Su época de madurez está marcada por su distanciamiento con la crítica y por su pérdida de rentabilidad masiva de cara al mercado coincidiendo con dos acontecimientos clave: al final de la supremacía de los grandes estudios estadounidenses y europeos, y el relevo generacional tan rupturista como radical que se produce en los primeros años 70 en medio mundo se une ahora el auge de la TV como motor del ocio diario de la gran mayoría del público, acompañada de la fabricación de un nuevo invento que cambia el concepto de la industria del cine predominante hasta entonces: el vídeo doméstico.

También ahora, la superación del cine de estructura clásica perjudica la carrera del cineasta ya que, paradójicamente, es ahora cuando el maestro italiano se vuelve —al menos aparentemente— más convencional en sus propuestas y su cine “pasa de moda” en aras de las nuevas corrientes del cine del viejo continente (el thriller de Jean Pierre Melville, el clasicismo filosófico de François Truffaut, el compromiso político de Pier Paolo Pasolini, las innovaciones estéticas y formales de Bernardo Bertolucci, el lirismo poético y metafísico de Andréi Tarkovski, el auge de los nuevos y jóvenes creadores (Rainer Werner Fassbinder, Wim Wenders, Carlos Saura, Ken Russell, Vilgot Sjöman, Hristo Popov). Sin embargo es, en este momento, cuando Fellini se vuelca en hacer obras más pequeñas y personales, con menor presupuesto pero de encomiable envergadura artística, ya que esta crisis profesional no resta valía a los proyectos que va rodando y estrenando y, ciertamente, cualquier cinéfilo recuerda vivamente I clown (Los clowns, 1970); Roma de Fellini (Roma, 1972); Ensayo de orquesta (1979) o E la nave va (Y la nave va, 1983).

En 1993, poco antes de su muerte, recibió su quinto Oscar al conjunto de su carrera en una conmovedora ceremonia en la que estuvo flanqueado por Sofia Loren y Marcello Mastroianni, sus dos más célebres actores, y su esposa, Giulietta Masina.

El 31 de Agosto de 1993, sufre un ataque cerebral y muere en el Hospital Policlínico de Roma.

Galería de fotos de Federico Fellini

Filmografía

Como director

  • Luci del varietà (Luces de variedades) (1950), codirigida con Alberto Lattuada. Se trata de una comedia sensible y vital sobre la farándula.
  • Lo sceicco bianco (El jeque blanco) (1951), fue su debut oficial y en ella aparece Giulietta Masina en un pequeño papel junto a Alberto Sordi. En ella se perciben algunas características luego reconocibles en el director: el tratamiento de la gran urbe de Roma como espectáculo en sí mismo, la contención expresiva de los actores, etc.
  • I vitelloni (Los inútiles) (1953), segunda comedia de Fellini, esta vez con Sordi , Franco Fabrizi, Elenora Ruffo y Franco Interlenghi, convertida hoy día en todo un clásico del cine italiano. Feroz sátira contra la amoralidad de la vida social de la Italia de entonces, se interna en el patetismo y la acidez que más caracterizarán la posterior filmografía del director.
  • L’amore in città (Amor en la ciudad) (1953) — episodio Una agenzia matrimoniale. En este excelente film de episodios que fluctúan entre el drama y la comedia compartió dirección con Rossellini, y contó con Ugo Tognazzi y Antonio Cifariello, entre otros actores.
  • La strada (1954). Primera obra maestra del realizador. Anthony Quinn, Giulietta Masina y Richard Basehart quedaron inmortalizados en esta melancólica y triste historia ambientada en el mundo circense, que enamoró al público en su estreno.
  • Il bidone (Alma sin conciencia/El cuentero) (1955). Sin ser un drama negro plenamente neorrealista, sí incluye secuencias propias de esta corriente. En el film, Richard Basehart y Giulietta Masina sobresalen junto a Franco Fabrizi del resto del reparto, y la maestría con que Fellini va abordando cada película se hace palpable para crítica y público.
  • Le notti di Cabiria (Las noches de Cabiria) (1957). Segundo gran éxito de su director tras La strada, y segunda obra capital de su carrera. La historia de una prostituta y sus anhelos está servida con una realización y una puesta en escena que rayan la perfección técnica, amén de un guión magníficamente trazado, que hacen de éste uno de los títulos más señeros del genial Fellini. François Perier y la Masina brillan en un film único. Como curiosidad, señalar que otro grande el cine con un universo propio (Bob Fosse) rodó un remake en Hollywood de este film en clave musical de considerable éxito (Noches en la ciudad, 1968) con Shirley MacLaine, John McMartin y Ricardo Montalbán.
  • La Dolce Vita (íd.) (1960). La película por excelencia de su director, de cara al gran público, y uno de los títulos más famosos del cine europeo de los 60. Mastroianni como maestro de ceremonias de la alta sociedad romana, en su labor de cronista de sociedad, y la disección que hace Fellini de toda una época, aparte de la conocidísima escena de Anita Ekberg en la Fontana di Trevi han hecho que la cinta adquiera la categoría de mítica. También en el reparto, convence la siempre desaprovechada Yvonne Furneaux.
  • Boccaccio ’70 (1962) — episodio Le tentazioni del dottor Antonio. En esta película de cuatro episodios, homenajeando las historias de Giovanni Boccaccio, trabajó con otros tres impecables cineastas del cine italiano: Vittorio de Sica, Luchino Visconti y Mario Monicelli, y volvió a dirigir a su amada Anita Ekberg en su primera propuesta rodada en color.
  • Otto e mezzo (8 ½) (1963). Para muchos, su mejor film. Las vicisitudes del rodaje de una película y la desintegración personal del director (magistralmente interpretado por Mastroianni) sirvieron a Fellini para saldar cuentas consigo mismo y con la industria, y para establecer las bases definitivas de su estilo (que ya no abandonará ninguna de sus películas posteriores). Recientemente ha sido elegida como una de las 10 mejores películas italianas de todos los tiempos — junto a por ejemplo, la célebre Cabiria de 1914 dirigida por Giovanni Pastrone.
  • Giulietta degli spiriti (Giulietta de los espíritus / Julieta de los espíritus) (1965). Sorprendió a la crítica de entonces por el uso del color como elemento expresivo y simbólico — que luego también usaron Ingmar Bergman en La pasión de Anna (1969 o R. W. Fassbinder en Brehmer Frerit (1974). La película contiene una de las mejores interpretaciones de Giulietta Masina —si no la mejor—, en un papel escrito expresamente para ella donde la actriz logra dotar de una amalgama de matices mucho más rica que hasta la fecha a su muy felliniano y eterno personaje de mujer frágil y desamparado frente a un mundo abigarrado, dentro de un guión sencillamente maravilloso, que rindió a los pies del realizador a los críticos de medio mundo. En esta cinta, de menor acogida comercial que sus antecesoras, comienza a introducirse un cripticismo moderado que se hará totalmente patente en el barroquismo de su Casanova (1974).
  • Tre passi nel delirio (Historias extraordinarias) (1968) — episodio Toby Dammit. Louis Malle y Roger Vadim dirigieron los otros dos episodios de este film basado en relatos de Edgar Allan Poe.
  • Block-notes di un regista (1969) — TV.
  • Satyricon (Fellini Satyricon) (1969), fue seguramente su mayor triunfo a nivel personal junto a Amarcord y a su visión de Casanova. Todos los egos, genialidades, obsesiones, filosofías y demás cualidades del director están presentes en esta obra, que sigue la célebre obra homónima de Petronio. Metalenguajes e intertextualidad (ahora tan de moda en literatura, ciencias sociales, etc.) se dan la mano en un film barroco, visualmente espléndido y muy placentero de ver para todo admirador de una verdadera obra de arte.
  • I clowns (1971). Pequeña, sensible y conmovedora cinta que, sin aportar excesivas novedades a la carrera de Fellini, trasluce el amor del cineasta por el mundo circense y por lo que representa para él.
  • Roma (Roma de Fellini) (1972). Excesiva, prolija, repetitiva, y sin embargo un nuevo y lúcido ejercicio de representación simbólica, en este caso en homenaje a una ciudad y sus gentes, un modo de entender la vida, etc. Sociológicamente interesante, la película desborda su argumento.
  • Amarcord (1973). Probablemente el último film de Fellini de relevancia internacional, Óscar a la mejor película extranjera incluido. El mundo de su infancia, la familia, la clase obrera, la miseria y la mentalidad de la «Italia profunda» (en el buen sentido) se conjugan excepcionalmente en una disertación viva, alegre y colorista, con mucho sentido del humor (el humor felliniano) y el deleite narrativo del que hacía gala.
  • Casanova (1976). Uno de los hitos en la carrera del realizador. Ambiciosa y arriesgada, pese a contener todo el universo de su creador, adapta de forma libre las célebres memorias del conquistador italiano Giacomo Casanova. Pese a que su éxito en taquilla no fue tal, la cinta desborda cine y sabiduría por los cuatro costados, tiene un considerable derroche de fantasía y quizá ilustra mejor que ninguna otra las obsesiones del gran cineasta sobre la vida y la muerte.
  • Prova d’orchestra (Ensayo de orquesta) (1978). Poco conocido pero excelente film agridulce, que anticipa la infinita nostalgia-melancolía-filosofía vital que enmarca Ginger y Fred. Para algunos críticos, es una metáfora desencantada sobre la anarquía y la violencia política en la Italia de la década, que culminan con la muerte de Aldo Moro. Estimable de verdad.
  • La città delle donne (La ciudad de las mujeres) (1980). Resultó ser su última colaboración con Marcello Mastroianni como protagonista absoluto, y permanece como uno de los mejores trabajos del cineasta. Se ha escrito mucho sobre la figura femenina en el cine de este director, y no siempre se ha entendido la relación de amor-admiración-misoginia-crueldad tan intensa del gran Federico con ésta. Inolvidables interpretaciones (Mastroianni, Ekberg, Ettore Manni).
  • E la nave va (Y la nave va) (1983). Ópera, cine de época, toques de surrealismo simbólico y vanguardia visual se entremezclan en la penúltima película del realizador que gozaron los espectadores de cine. Quizá no sea la mejor película de su director, pero revisándola hoy en día, uno percibe la serenidad con la que Fellini convivió durante sus últimos años de vida.
  • Ginger e Fred (Ginger y Fred) (1986). Sátira sobre la televisión, en que una pareja ya mayor de imitadores de Ginger Rogers y Fred Astaire acuden a un homenaje televisivo. Ginger Rogers demandó a Fellini por el título de la cinta, referencia obvia.
  • Intervista (Entrevista) (1987). Film documental donde se habla de Fellini y sus películas por gentes que trabajaron con él. Tiene su aquél, pero no es ninguna joya del cine documental.
  • La voce della luna (La voz de la luna) (1989). Con Roberto Benigni.

Como guionista

  • Lo vedi come sei… Lo vedi come sei? de Mario Mattoli (1939)
  • Imputato alzatevi! de Mario Mattoli (1939)
  • Il pirata sono io! de Mario Mattoli (1940)
  • I cavalieri del deserto de Gino Talamo y Osvaldo Valenti (1940)
  • Avanti, c’è posto de Mario Bonnard (1942)
  • Quarta pagina de Nicola Manzari (1942)
  • Campo de’ fiori de Mario Bonnard (1943)
  • Apparizione de Jean de Limur (1943)
  • L’ultima carrozzella de Mario Mattoli (1943)
  • Tutta la città canta de Riccardo Freda (1945)
  • Roma, ciudad abierta (Roma città aperta) de Roberto Rossellini (1945)
  • Chi l’ha visto? de Goffredo Alessandrini (1945)
  • Camarada (Paisà) de Roberto Rossellini (1946)
  • Il passatore de Duilio Coletti (1947)
  • Il delitto di Giovanni Episcopo de Alberto Lattuada (1947)
  • Senza pietà (Sin piedad) de Alberto Lattuada (1948)
  • El molino del Po (Il mulino del Po) de Alberto Lattuada (1948)
  • El amor (L’amore) de Roberto Rossellini (1948)
  • En nombre de la ley (In nome della legge) de Pietro Germi (1949)
  • Il cammino della speranza de Pietro Germi (1950)
  • Luces de variedades (Luci del varietà) (1950)
  • Francisco, juglar de Dios (Francesco, giullare di Dio) de Roberto Rossellini (1950)
  • La città si difende de Pietro Germi (1951)
  • Cameriera bella presenza offresi… de Giorgio Pastina (1951)
  • Il brigante di tacca del Lupo de Pietro Germi (1952)
  • El jeque blanco (Lo sceicco bianco) (1951)
  • Europa ’51 de Roberto Rossellini (1951)
  • Los inútiles (I vitelloni) (1953)
  • L’amore in città (1953) — episodio Un’agenzia matrimoniale
  • La strada (1954)
  • Alma sin conciencia (Il bidone) (1955)
  • Las noches de Cabiria (Le notti di Cabiria) (1957)
  • Fortunella de Eduardo De Filippo (1958)
  • La dolce vita (1960)
  • Boccaccio ’70 (1962) — episodio Le tentazioni del dottor Antonio
  • Fellini 8 ½ (8 e ½) (1963)
  • Julietta de los espíritus (Giulietta degli spiriti) (1965)
  • Tre passi nel delirio (1968) — episodio Toby Dammit
  • Block-notes di un regista (1969) — TV
  • Noches en la ciudad (Sweet Charity) de Bob Fosse (1969)
  • Satyricon (Fellini Satyricon) (1969)
  • I Clowns (1971)
  • Roma de Fellini (Roma) (1972)
  • Amarcord (1973)
  • Casanova (1976)
  • Prueba de orquesta (Prova d’orchestra) (1978)
  • La ciudad de las mujeres (La città delle donne) (1980)
  • Y la nave va (E la nave va) (1983)
  • Ginger y Fred (Ginger e Fred) (1986)
  • Entrevista (Intervista) (1987)
  • La voz de la luna (La voce della luna) (1990)

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