Romina Yan

Biografia OpusVida por magui

Romina Yankelevich  más conocida como Romina Yan, fue una actriz, bailarina, cantante y conductora argentina, quien se volvió famosa en la conocida telenovela argentina Chiquititas. (Buenos Aires, 5 de septiembre de 1974 – San Isidro, 28 de septiembre de 2010).

Contenido:

  1. Familia
  2. Carrera
  3. Galería de fotos
  4. Su fallecimiento
  5. Romina Yan y la anorexia
  6. Video
  7. Canción de una madre a una hija

Familia

Romina era la hija de Cris Morena, una famosa productora televisiva que produjo Chiquititas, la telenovela que volvió a Yan una celebridad internacional. Su padre es Gustavo Yankelevich, director y productor televisivo. El hermano de Romina, Tomas Yankelevich, es también un conocido director. Estaba casada con Darío Giordano, quien la acompañó siempre a lo largo de toda su carrera en la televisión y con quien tenía tres hijos, Franco, Valentín y Azul.

La vida real de Yan fue una prolongación natural de la identidad artística con la que nació y creció al punto de reconocer que “ni siquiera insistía para que me dejaran ir a los boliches” siendo adolescente. Prefería quedarse en su casa en compañía de sus padres y prepararse, como algo casi inexorable, para un debut televisivo que llegó a los 15, y en Jugate conmigo , un enorme éxito gestado por su madre, punto de partida de un camino que conoció otras etapas televisivas y teatrales.

Se casó con el productor Darío Giordano, unión de la cual nacieron Franco, Valentín y Azul, a quienes se consagró al punto de dejar en segundo plano durante algún tiempo una carrera que, en su momento, llegó a exigirle más de un desequilibrio corporal. Sorteó aquel episodio con un cuidado mayor de su cuerpo, el equilibrio familiar y un espíritu más desinhibido. Prometía desde allí empezar una nueva etapa, interrumpida ayer por un final todavía inexplicable.

Carrera

La primera aparición de Romina Yan en la televisión argentina fue durante 1991, como una bailarina en un programa llamado Jugate conmigo. Dos años después, en 1994, hizo su debut como actriz interpretando a Lorena Picabea en Mi cuñado. Romina Yan continuó su carrera interpretando a Sol Iturbe en otro programa de 1994, Quereme.

A fines de 1994, su madre estaba trabajando junto a Telefé, para crear una telenovela para niños: Chiquititas, que contaba la historia de un grupo de huérfanos viviendo en un hogar; Yan interpretaba a Belén Fraga, la directora del hogar. Gracias a Chiquititas logró hacerse famosa a nivel internacional.

En 1998 Yan se retiró de la serie, abandonando la televisión hasta volver a la pantalla chica en 2000, cuando interpretó a Jessica en un episodio del unitario Tiempo final. En 2001 colaboró en el programa de Susana Giménez. Yan se mudó a los Andes argentinos en ese mismo año para participar en su película Chiquititas: Rincón de luz.

Ese mismo año tuvo un papel importante en la novela protagonizada por Chayanne y Araceli González, Provócame, donde interpretaba a la tercera en discordia.

La telenovela tuvo repercusión en Latinoamérica por la presencia del cantante portorriqueño, pero no fue un gran éxito en audiencia.

En 2002 fue convocada por Disney Channel para conducir el show infantil Playhouse Disney, en Argentina. Playhouse Disney Argentina fue producido por RGB Entertainment, la compañía de su padre.

Durante 2003, Yan regreso a la actuación, interpretando a Rocío Mazzini en Abre tus ojos. No siendo su primer papel principal en una telenovela, Rocío representó su primer rol protagónico en una novela para gente mayor.

Una vez más, Yan se tomó un año sabático en la televisión, volviendo en 2005 para protagonizar Amor mío como Abril Juárez. De hecho, su mejor aporte a la pantalla chica fue con Amor mío, cumbre de una brillante pareja artística conformada junto a Damián de Santo que no pudo prolongarse en Bella y Bestia (2007) , pese a que este último programa la mostraba más cerca de su vida real, porque allí encarnaba a la madre de tres hijos.

En el 2009, su madre le propuso grabar cinco capítulos en su telenovela juvenil Casi Ángeles. Solo serían cinco capitulos, pero su personaje tuvo tan buen recibimiento entre los jóvenes que terminó formando parte del elenco durante el resto de ese año.

“En lo personal, estoy donde quiero estar. En lo laboral, me hubiera gustado hacer otras cosas. Pero sé que todavía tengo mucho por recorrer. De acá a unos años voy a poder mostrar un montón de otras facetas mías”, confesó hace un tiempo. Ese camino trunco sólo quedó reflejado con un significativo papel en su último trabajo en el cine, Horizontal/Vertical , en el que exponía su cuerpo y sufría una violación, instancias inimaginables en una figura que había crecido tan identificada con la platea infantil gracias a Chiquititas y a su tarea de animadora (junto a Omar Calicchio) para la señal Playhouse Disney.

Allí lucía los rasgos más visibles de su personalidad artística: la sonrisa generosa, los ojos límpidos, el rostro limpio y casi ingenuo, una expresión pura y amistosa. Sabía encarnar a la perfección el hálito emotivo de las historias creadas por su madre, pero sus mejores dotes pasaban por la comedia.

Su fallecimiento

El 28 de septiembre de 2010 falleció tras sufrir una descompensación víctima de un aneurisma, mientras se encontraba en un gimnasio de la localidad bonaerense de Martínez. Un amigo la llevó al Hospital Central de San Isidro, donde ingresó a las 17.25 hs. ya sin signos vitales; igualmente se intentó reanimarla durante 50 minutos; al no obtener éxito se decidió finalmente declararla oficialmente muerta.

Romina Yan y la anorexia

Ella misma lo confesó. La presión de tener dos padres famosos siempre fue un peso extra para sus jóvenes espaldas y en la adolescencia, fue demasiado. “«Ser hija de» me costó mucho porque sentía que no tenía derecho a hacer determinadas cosas y que debía pagar «el derecho de piso» más que ninguno. Sentía la presión de demostrar quién era más allá de ser la hija de Cris y de Gustavo”, dijo en una ocasión a la revista Para Ti.

La anorexia empezó a acosarla en ese entonces y a lo largo de su vida se mantuvo como un fantasma. “El peor momento fue en la época de Jugate conmigo: tenía 15 años, iba a un colegio de doble escolaridad, trabajaba hasta las 3 de la mañana y me levantaba a las 7. Era demasiado y descargué mis angustias en mi cuerpo. Todo ese año la pasé mal y comencé a sufrir de anorexia. No comía nada porque estaba obsesionada con que tenía que ser perfecta. Durante toda mi vida descargué mis miedos, inseguridades y angustias con la comida. Esa fue mi forma de boicotearme”, relató.

Cuando empezó a protagonizar Chiquititas, Romina Yan fue muy criticada por su figura desde los medios. Pasada la etapa de la telenovela infanto-juvenil, regresó a la televisión mucho más delgada, y eso fue en aumento. Fue entonces que el rumor sobre una recaída en la enfermedad empezó a circular y nunca se alejó del todo.

En la misma nota con Para Ti, en 2008, ella lo confirmó: “Todavía, cuando tengo momentos de angustia, me doy un atracón de comida o me bajo dos tabletas de chocolate. Pero la diferencia es que ahora puedo frenar y decir basta. A los 33, aprendí a ponerles control a determinadas situaciones. Darío me demostró que me podían querer como era: flaca, gorda, con pelo largo o corto. El siempre me aceptó; de hecho, me conoció en mi peor momento. Yo estaba hecha un “barril” cuando él se enamoró de mí. Creo que a partir de Darío logre una paz interior que logró que yo empezara a cuidarme”. “Es un tema con el cual tenés que vivir toda tu vida. Yo me reconcilié con mi cuerpo, pero la anorexia sigue latente. Todos los días aprendo a comer y no me siento relajada con la comida. Hay veces en que me vuelvo obsesiva, me veo gorda y dejo de comer. Es que una vez que se te distorsiona la imagen, es muy difícil que vuelvas a verte en el espejo tal como sos: vivo encontrándome defectos”, dijo en aquella ocasión.

En los últimos años, Romina decidió bajar la exigencia y alejarse de la vorágine televisiva para dedicarse más a la familia.

Fue así que entre 2007 y 2010 sólo se la vio en un período de Casi ángeles, para volver en este último año al bajo perfil, siempre característico de su persona.

Canción de una madre a una hija

Esta canción fue compuesta por Cris Morena y fue por los chicos del elenco de chiquititas cuando Romina se casó con Darío Giordano, al empezar la fiesta.

ROMINA

Un día cualquiera

Llegastes Romina

Fresias y jazmines

Nacen de la tierra

Un ángel vestido

De gris cenicienta

Todas te esperaban

Las campanas suenan

Tus ojos que miran

Tan hondo Romina

Que llegan al alma

Dibujando estrellas

Tus manos tan suaves

Que sanan las penas

Rodean de calma

Todas las tristezas.

Romina

Muchachita alada

Romina

Dulce iluminada

Romina

Almita elegida

Romina

Para dar la vida

Romina

Tu luz es la mia

Junco que no quiebra

Risa que descubre

Todos los tesoros

Trepas como hiedra

Tu verde esperanza

Me invita a la vida

No nos dejes solos

Chiquitita amiga

Romina…

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