Facundo Cabral

Biografia OpusVida por dina

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Facundo y su padre:

«Mi padre agoto el odio en mí, lo odie profundamente, había dejado sola a mi madre con siete hijos en un desierto insoportable. Murieron cuatro de hambre y frío en ese tiempo. Sobrevivimos de milagro tres porque una vez me enfrente a Perón y Evita (presidente de Argentina y su esposa) y le pedí trabajo, yo tenía 9 años. Pero un día mi madre, que nunca habló mal de él, me dijo: ‘Vos que caminas tanto te vas a encontrar un día con tu padre, no cometas el error de juzgarlo, recordá el mandamiento ‘Honrarás al padre y la madre’ y recordá que el hombre que tengas adelante fue quien más amo, ama y amara a tu madre, entonces dale un abrazo y las gracias porque por él estás en este mundo’… Cuando tenía 46 años, salgo de cantar en un teatro de Mar del Plata (costa argentina) y está mi padre en el hall, lo conocí enseguida porque era igual a la foto que siempre tenía mi madre pero con el pelo blanco y nos dimos un gran abrazo… Ese día me liberé, dije: ‘Mi Dios que maravilloso vivir sin odio’, me costó años perdonar y pude hacerlo en un segundo cuando lo tuve en frente y me sentí tan bien. Vivir sin enemigos es extraordinario, Dios le encargó a tu padre y madre traerte a este mundo, cómo vas a vivir en pleito, hoy te quiero decir a vos que estás peleado con tu padre o tu madre que corras a buscarlos, los perdones y te pierdas en un abrazo, la vida es maravillosa no la desperdicies».

Facundo Cabral: «Soy Un Agitador Espiritual» (Jorge Yuliani)

Cantautor, trovador, juglar, libre pensador, anarquista trotamundos, hombre de fuerte espiritualidad, todas estas definiciones le caben a Facundo Cabral quien esta noche ofrecerá un recital en el Teatro Met.

Con 74 años en sus espaldas, una trayectoria que le ha llevado a recorrer con sus mensajes los cinco continentes y demostrando una contagiosa paz interior, Cabral visitó LA REPUBLICA explicando que el concierto que ofrecerá esta noche es un «testimonio de vida». En una extensa charla este polémico artista expresó que lo suyo es muy antiguo, «hay influencias que tienen tres mil años, Homero, el rapsoda, el contar historias por los pueblos, los Salmos bíblicos. Recuerdo que la Madre Teresa dijo que yo no era un cantor, que era un testigo, que lo que yo hago es un testimonio de lo que puede hacer Dios con tu vida si te dejas llevar por él.

Una vez le preguntaron ¿Y cómo sé yo lo que Dios quiere para mí?, a lo que ella contestó ‘Dios es amor por lo tanto cuando estás haciendo lo que amas, es lo que Dios quiere para tu vida’. Y yo lo que más amaba -prosiguió- era cantar, por lo tanto eso es lo que Dios quiere para mí. Un oficio que me lleva por el mundo casi sin darme cuenta, por los cinco continentes y en diferentes situaciones. Lo mío es un testimonio de vida. Uno es un agitador espiritual. Lo que yo hago es agitar»- subrayó recordando que su madre le decía ‘incendia la sala para que se vayan llenos de calor’. «Por eso cuando salgo al escenario lo que intento es contagiarle a la gente el amor por la vida, empujarla a que se anime a vivir, porque si tenés miedo la vida no existe. El miedo es la antítesis del amor. El amor es valentía»- afirmó con énfasis.

Luego, rememorando sus comienzos, recordó que hubo un tiempo «en que salí a buscar al culpable afuera. No tenía la más remota idea de lo que decía San Agustín. Agustín decía que ni a la verdad ni al culpable se lo busca afuera. Buscaba razones intelectuales y de pronto me di cuenta que la única tarea que tiene un ser humano que tuvo la suerte de nacer, es llegar a ser un individuo pleno, porque cuando uno no molesta a la sociedad, ya es uno menos para joder. Yo soy uno menos para molestar, de mi no tenés que cuidarte, no voy a envenenar con la droga a tu hijo, no voy a matar a tu abuelita, no voy a prenderle fuego a tu casa porque esté drogado. Eso es fundamental. Si estás bien con vos mismo, entonces, sin darte cuenta sos útil a la sociedad porque algo de eso se escapa y podes contagiar a otros. Por eso decimos que la Madre Teresa entraba a un mundo de silencio pacífico. Vamos al templo a buscar ese silencio, sin embargo, si nos escucháramos, ese silencio lo podemos tener adentro nuestro las veinticuatro horas del día.

La miseria me enojó, el mundo me calmó. La vida en estos 74 años me enriqueció, soy un tipo más libre, soy un tipo más feliz. La felicidad no depende de que Boca le gane a River. La felicidad es una decisión en sí misma, porque uno decide ser feliz en las circunstancias que fuere».

Respecto a su definición como anarquista Cabral aclaró que es «serenamente anarquista. Anarquía no es caos, sino que es ser responsable de uno mismo. Todos sabemos lo que está bien y lo que está mal. Cualquiera sabe que matar está mal y que está muy bien ayudar al que te necesita. Eso es muy simple. Mi infancia fue el hambre total, mi padre se fue antes que yo naciera, ya había seis hermanos. Caminamos durante nueve años hasta Usuahia. En el camino mis hermanos fueron muriendo de hambre y de frio, murieron cuatro en nueve años. Luego de conseguirle un trabajo a mi madre yo salí a vivir solo. Trabajaba como peón golondrina. Robé para beber, por eso fui a una cárcel de menores, lleno de bronca. Allí había un Jesuita enamorado de los libros. Apareció el Martín Fierro, apareció Balzac, apareció Dickens, los Cuentos de las mil y una noches. Entonces me dije: carajo, cuantas cosas hay en el mundo que yo ni las sospechaba. Apareció la poesía, Quevedo, Góngora, Lorca, Whitman. Esos libros me encendieron, me metieron en el arte con una calentura que aún me dura. Y después, gracias al arte caminé y caminé. El arte se metió en mi espíritu y el espíritu pasó delante del intelecto. Ahora el intelecto es un buen secretario del espíritu. Conocí así una fórmula para la felicidad: escuchar al corazón antes que intervenga la cabeza que siempre te mete en conflicto. Aprendí a armonizar diferencias. La cabeza siempre pregunta porque nunca aprende, el corazón sabe una sola cosa y la ejecuta, que es amar, por eso, -concluyó- estoy benditamente condenado a la felicidad».

Entrevista

Atendió el teléfono a las dos de la tarde. Y no hacía falta comprobar que, efectivamente, era Facundo Cabral quien contestaba. Era la voz de ese argentino que salió a andar con su guitarra por el mundo hace 48 años y, como él asegura, «nunca paró». Era la voz cálida del hombre de 71 años que acepta con humor que su cuerpo «está todo degradado», pero no lo están su espíritu ni sus neuronas, las que siguen produciendo mejor y más en una nueva etapa: la vejez. Era el cantante, el compositor y el dibujante. El enamorado del arte, el anarquista y el solitario, como le gusta definirse. El mensajero mundial de paz, nombrado así por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y actual candidato al premio Nobel de la Paz, un reconocimiento que lo estremece, pero lo hace sentir honorable. El hombre que ha vivido y ama la vida, y que no puede quedárselo callado y lo expresa poéticamente, con ingeniosa coherencia, ritmo y precisión. Así habla Cabral.

–¿Qué busca Cabral con la gira que realiza por América este año?

¿Sabés cuándo empezó esta gira? El 1º de enero de 1960. Nunca paré. Por eso, cuando me dicen «esta última gira», yo les digo que siempre fue la misma, y lleva cuarenta y ocho años.

–¿Qué pasó el 1º de enero de 1960?

Fue uno de los días más gloriosos de mi vida, porque descubrí el oficio. Fue por esas cosas del azar. Yo entré a pedir trabajo de lo que sea al Hotel Hermitage, en Mar del Plata, y como tenía una guitarra pensaron que era músico. Se les había enfermado uno y pensaron que lo iba a suplantar. Yo no dije nada. Me dejé llevar por el accidente. De pronto, estaba en el escenario. Era muy introvertido y me di cuenta de que el escenario me iba a ayudar a hablar. Fue un gran día.

–Fue el primer día del año.

¡Fijáte! Y también empezaba la década del 60. Eso fue en Mar del Plata. Allí conocí a mis primeros amigos, que fueron Astor Piazzola, Aníbal Troilo, Homero y Virgilio Expósito. También Edmundo Rivero, Antonio Berni y Carlos Alonso. En Buenos Aires conocí a Manuel Mujica Láinez y a Jorge Luis Borges. Entré a un mundo maravilloso del que sigo enamorado. Ellos me enamoraron del arte, el arte me enamoró de la vida y ya tengo setenta y un años y estoy muy feliz de que Dios me haya dado la chance de encontrar este oficio.

–¿Tocó solo o en conjunto ese 1º de enero?

Yo siempre canté solo. Soy un anarquista solitario. Hasta los amores fueron de paso. He vivido cuarenta y ocho años en hoteles. No soy un tipo de grupo. Soy un tipo muy individualista. Nunca pertenecí a ninguna secta ni ideología. He vivido con el mundo. He vivido con los budistas cuando he sido budista. Tengo amigas de la noche, prostitutas, monjas, y hasta la Madre Teresa de Calcuta.

–En todo caso, ¿qué está buscando en esta gira de 2008?

A mi edad, poco más, poco menos, ya sabés que estás en la edad de la bajada. El esqueleto bajó. Los amores que tenés ya son todos platónicos a la fuerza. Te diría que no es una despedida. Pero ya sabés que son los últimos kilómetros. Entonces, estás yendo por los países prácticamente agradeciendo la amistad de tantos años. Porque si no fuera por la gente, yo no me podría dar el lujo de ser artista.

«LA VIDA ES GENEROSA»

Así lo cree Facundo Cabral, quien asegura no entender a aquellos que no saben apreciarla. Pero los años no le han sido indiferentes. «Lo físico está todo degradado. Bajó todo parejo», dice entre risas. Es que es la vejez –la que él define como «la estación serena de la vida»– su último gran descubrimiento.

«Lo único que se desbarata es el cuerpo. Pero yo no soy el cuerpo. El cuerpo es el vehículo que me lleva de la cuna a la tumba. Yo soy mi espíritu, mi alma y las ideas que arman mis neuronas. Claro, a mí me gustaría tener otro cuerpo, casi como el de Tarzán. Y ser el más potente en la cama. Me gustaría tener la voz de Luciano Pavarotti y la facha de Luis Miguel. Pero Dios me dio esto y aprendí a querer lo que me dio. Y le estoy sacando partido».

Cabral sabe que desde hace algunos años su mayor cruz es una enfermedad ocular que le está arrebatando la visión. «Es una enfermedad muy grande. Tuve muchos accidentes y a la larga tuve desprendimientos de retina dos o tres veces. Pero lo llevo bastante bien».

–¿Qué cosas le hace sentir el ver cada vez menos?

Pensás mejor. Pensás más. Hay un caso extraordinario en la historia: Demócrito. Nada menos que él. Demócrito se hizo quemar los ojos, decía, «para poder pensar, porque el mundo es tan bello que me distrae». Es como cerrar los ojos antes de dormirte y ves al mundo de una manera diferente. Además, yo ya vi tanto. ¡Caramba, el mundo es tan bello! Flores, reptiles, mares, océanos, volcanes, osos polares, hay delfines hasta rosados, las mujeres que son tan bellas… ¡Ah, mi Dios, el mundo es una fiesta!

Por eso nunca entendí a la gente que se aburre y se siente pobre. No la entiendo.

–¿Siente que este paso por la vejez lo limita en su carrera artística?

No. Porque es la hora de la producción importante. Vos vivís muchos años para hacer una obra honorable. A mí me hubiera gustado empezar a escribir hace un año y no hace cuarenta y ocho.

–¿Por qué?

Porque tenés mucha más experiencia. Sabés cómo se dicen las cosas. Te conocés más. Aprecias más a lo que está en frente. La vejez es la edad de la sabiduría. No podés ser sabio a los veinte. Se es sabio a los setenta, a los ochenta. El joven puede, pero no sabe. El viejo sabe, pero no puede. El promedio ideal es saber algo y poder algo. Se suele dar esa edad física entre los cuarenta y cinco y los sesenta años. Después viene la reflexión. Esa es la vejez. Es el final de la obra. Es lo mejor.

–¿Sigue escribiendo?

Sí, mucho. En las horas propicias escribo mucho y leo todo lo que puedo. Ahora estoy escribiendo una saga (porque van a ser muchos libros), que se llama «Cartas a mi ahijado». Son cartas que le he enviado desde todo el planeta. Él se llama Juan, tiene quince años y está de novio. Está descubriendo que en el físico hay una felicidad. Se está dando cuenta de lo bello de los senos de una muchacha y de sus ojos negros. Es maravilloso. Está entrando en esta aventura que es la vida.

–¿Cómo hace Cabral para tener tanto afecto para dar?

Te lo da la vida. Si sos atento y agradecido, el agradecido termina siendo agraciado. La gracia que recibe el agradecido es la paz, que es un don del cielo que podés gozar aquí y ahora en la Tierra. Si mirás alrededor, lo que te rodea es extraordinario.

Video: «No estás deprimido, estás distraído»

 

 

Discografía

La siguiente es una lista incompleta de su extensa discografía DVD y libros la Web de Facundo Cabral

El Carnaval Del Mundo,

Ferrocarril (1984, Universal music) en vivo.

Pateando nachos; en vivo en Estadio Chico, de Quilmes (1984)

Cabralgando, en vivo (1985)

Entre Dios y el Diablo (1986)

Hombre de siempre…

El profeta de Gibrhan

Gracias a la vida

Sentires

Reflexiones

Este es un nuevo día

El oficio de cantor

Secreto

Recuerdos de oro

Época de oro

Mi Vida con Waldo de los Ríos,

El Mundo Estaba Tranquilo Cuando Yo Nací,

No estás deprimido, estás distraído (2005, Audiolibro)

Cantar sólo cantar / Cabral sólo Cabral, volúmenes 1 y 2 (2006)

Con Alberto Cortez

Lo Cortez no quita lo Cabral, Vol. 1 en vivo (1994) («No soy de aquí..», juntos)

Lo Cortez no quita lo Cabral, Vol. 2 en vivo (1995) («No soy de aquí..», Video)

Cortezías y Cabralidades – Vol I y II (1998)

Obra literaria

De su obra literaria, Cabral mencionó en alguna ocasión que había escrito alrededor de 22 libros «sin títulos y sin autor», algunos escritos en interlineado a modo de Diálogos, como Alter Ego (1984) Ed. Corregidor, de su amigo el artista y pensador argentino, considerado el último beatnik Eduardo Sanguinetti, que eran considerados por su autor como textos manuscritos que se editaban y se imprimían, de los cuales existen traducciones en chino mandarín o japonés. Por ello, la siguiente es una lista incompleta de sus libros.

Paraíso a la deriva

Conversaciones con Facundo Cabral

Mi Abuela y yo

Salmos

Borges y yo

Ayer soñé que podía y hoy puedo

Cuaderno de Facundo

No estás deprimido, estás distraído.

Los papeles de Cabral

Fuente:

http://www.facundocabral.info/biografia.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Facundo_Cabral

http://www.taringa.net/posts/info/2316602/Una-historia-increible_-La-vida-de-Facundo-Cabral.html

http://www.facundocabral.info/textos-texto.php?Id=186

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